Aprendiendo a no dejar de tener ideas.

Una de las cosas que más frustran en este curro, por lo menos a mí, es quedarse seco. Los días llegan a un punto en el que a tu cabeza no se le ocurren más cosas y empieza a mezclar todo lo dicho anteriormente. Así el absurdo cobra vida propia y se apodera de ti convirtiéndote en una especie de niña del exorcista que vomita “caspa brasileña-ochentera”. Con ojos crispados, nervios vidriosos, y viceversa, intentas despejar tu cabeza para que el flow fluya por tus venas.

En un mundo maravilloso este flow se apoderaría de tu cuerpo, haciendo a tu cerebro tener ideas molonas, y sería posible tener alguna revelación que fuera digna de un león. Pero… la realidad es que acabas de salir de la Uni, estas más verde que un lechuguino y rezas para que la idea la tenga otro y poder irte a tu casa después de 11 horas de curro. (Sintiéndote lloroso y candado)

Lo bueno de todo esto es que aprendes, aunque seas de cabezón duro (como es mi caso) aprendes poco a poco a partir de cero, volver a empezar y buscar una solución al problema. Es como una receta de cocina. La solución está ahí, solo hay que dar con ella buscando entre los ingredientes y mezclándolos de la mejor manera. Gracias a ver a mis compañeros currar y a que me dejan trabajar con ellos, estoy aprendiendo día a día.

Esta semana está siendo un poco más duro, pero está bien, así se me va haciendo el cuerpo a esta dinámica loca de la que quiero formar parte.

 Me encanta.

 

VCCP – Un Trainee muy esperado

Ya estoy con la cabeza metida en una agencia de publicidad. (O con el pie, o la parte del cuerpo que prefiráis).

Llevo poco, poquito, supongo que por eso hay veces en la me siento fuera de lugar, pero es un desubicamiento por falta de costumbre. Es posible que la sensación más parecida es la que puede tener un niño que va por primera vez a Toys “R”Us. Me siento abrumada, quiero correr para mirar por muchos sitios y tocar muchas cosas, pero tengo miedo por si al moverme se rompe algo.

En esta semana he tenido brainstorming con un par de compis, y también en grupo, (realmente gratificante). He podido realizar mi primer board (que lleva mucho más curro que los que se hacen para la Uni…) y gracias a esto he pillado una soltura con la pluma que da gusto. Si sigo así cuando termine las prácticas voy a ser algo parecido a la profesional que siempre soñé que sería.

He presentado algunas al director creativo, y he visto cómo hay que contar las cosas a cuentas (son duras, jejeje). Ya sólo queda ver qué dice el cliente sobre las propuestas.

Quiero pillar pronto la dinámica y ser de ayuda para la agencia, útil para mis compañeros. La verdad es que hay mucha diferencia en la forma de pensar, así que espero estar a la altura de las circunstancias más pronto que tarde. Quiero que mi mente se transforme poco a poco, pero intensamente.

Fin de la primera semana. 

¿Qué hay de nuevo Madrid?

Capítulos con banda sonora propria-

Nueva Introducción al Caos. (Extremoduro)

Me veo nuevamente cogiendo metros e intentando no perderme por las calles madrileñas.

Me veo en situaciones nuevas, como haciendo y pegando carteles para dar clases particulares; pero también entregando currículumns sin parar, en tiendas, restaurantes de comida rápida y supermercados. Y es que la pela es la pela… vivir en Madrid con la movida que tenemos encima no es fácil, y si quiero quedarme aquí es lo que toca.

Home. (Edward Sharpe & The Magnetic Zeros)

El hogar siempre será el hogar. Pero resulta bonito poder hacer tuyo una casa nueva, sobre todo si te mudas con amigas de toda la vida, con dos perros y un loro que no deja de bailar una danza de cortejo… Del loro podría escribir mil cosas, pero lo dejaré para otra ocasión.

El hogar no sería lo mismo sin IKEA, no nos engañemos… IKEA mola, y perderse por sus pasillos buscando algo bonito y barato para tu nueva habitación, con cama de matrimonio y un armario empotrado en el que se podría mantener secuestrado a medio gobierno (incluido sus coches oficiales, dietas y privilegios), es una aventura emocionante.

Living la vida loca. (R.Martin)

Esto es una de las cosas que mas me apetece.

Estoy en una época en la que me apetece conocer gente, visitar museos, ir a exposiciones, colgar mi cámara del hombro y salir por Madrid a captarlo todo. Ir a cafés y hacerme la entendida de los aromas amargos y tostados, y ser una bohemia más en garitos con música en directo o entre risas de monólogos. No quiero hacer estas por el mero postureo, lo que me mueve es la ilusión de cómo me he imaginado que serían las cosas una vez terminada la carrera. Me siento, un poco, como una chica de una comedia americana, recién licenciada, escribiendo en su blog, buscando trabajo, en su piso de la gran ciudad, cuidando su dieta, y saliendo a comprar flores al mercado los fines de semana.

Soy un tópico. Pero no me importa, por lo menos hoy. Porque hoy, sentada en frente de mi ordenador (no es un mac) y bebiéndome una taza de café (hecha por mi, no de un Starbuck), me siento una chica afortunada con infinitas oportunidades por delante.