Nueva hogar, nuevas oportunidades de ser creativ@.

Con el cambio de piso a uno le entra la vena de ser más creativo. Una mudanza se convierte en sinónimo de posibilidades imaginativas, las paredes en lienzos y tú te prometes ser más ordenad@ en tu nueva casa. La realidad será otra pero ¿para qué romper la magia antes de tiempo?, ya se romperá ella solita.

Ainss ¡Qué de cosas quiero hacer!.

Esperemos que esta motivación que siento dure lo suficiente como para soportar una visita a Ikea en pareja. Aunque también está la posibilidad de reciclar objetos a lo Pinteres, y hacer tú mismo@ un bonito sofá con palés, o un puf con una rueda de coche vieja. A mi estas ideas me fascinan y me recuerdan a Bricomanía, todo aparentemente muy sencillo.

También está la opción “basurilla”, que es la que más me gusta. Ponerse en modo urraca y pasear para ver que encuentras por las calles de Madrid no es una mala idea cuando no tienes un duro. Solo hay que tener cuidado con las chinches.

😉

*Ilustración de urraca pendiente